Siendo el primer hombre que asume
el rol de cónyuge de quien ejerce
la gobernación del Distrito 4400,
confieso que junto con el desafío, me
inquieta el impacto que esta coyuntura
pueda o no provocar entre las y los
cónyuges de los rotarios de nuestra
Patria.
No ambiciono hacer historia, pero sí creo que el tiempo que
vivimos nos impone cambios y nuevas estrategias en la tarea
que han asumido los rotarios de paliar con el bálsamo del
servicio las necesidades de grupos cada vez más empobrecidos.
Y es aquí donde la noble presencia de ustedes, esposas y
esposos de los socios rotarios, se reviste de vital importancia.
Rotary International promueve y realza con vigor las actividades
de aquellos que sin tener la credencial de socio rotario,
están permanentemente apoyando la gama de actividades
que los clubes despliegan a favor de la comunidad. Las y los
cónyuges no son una sombra de los rotarios ni sus apéndices
decorativos; son los camaradas más cercanos, la voz de aliento,
la mano que los anima a seguir adelante, el elemento que
completa la prestigiosa imagen que Rotary ha proyectado por
más de una centuria.
Young Ja Lee, la esposa de nuestro Presidente D. K. Lee,
me ha encargado transmitirles su mensaje de respeto por el
diligente trabajo de ustedes y un saludo cariñoso para motivarles
profundamente a conocer más y a amar todo lo que
Rotary significa y que es capaz de realizar, especialmente por
los niños, a quienes en su gran mayoría se les ha negado la
posibilidad de soñar.
Anhelo que en este año podamos mantener la comunicación,
poder sentirme amigo de ustedes y contar con sus sugerencias
y participación, de manera especial en lo que concierne
a incrementar las contribuciones para el programa PolioPlus,
de modo que lo más pronto posible logremos la certificación
mundial de la erradicación de la polio, que por mucho tiempo
ha sido uno de los sueños más preciados del Rotary.